La Fiscalía General de la Nación ha logrado obtener una sentencia contundente en un caso de extrema sensibilidad, un hombre de 26 años ha sido condenado a cumplir una pena de 36 años y 8 meses de prisión, tras ser encontrado culpable del homicidio agravado de su hijastro, un niño de tan solo cuatro años de edad, el trágico evento tuvo lugar en la región nororiente de la capital antioqueña, las pruebas presentadas durante el proceso de investigación revelaron que el 19 de abril de 2018, el pequeño fue llevado sin vida a la Unidad Intermedia de Salud del barrio Santa Cruz La Rosa, en ese momento, el acusado afirmó que el niño había sufrido una caída por las escaleras internas de la vivienda y que había vomitado.
Sin embargo, el dictamen emitido por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses contradice esta version, de acuerdo con dicho informe, la muerte del niño se debió a múltiples traumas contusos, los cuales no eran concordantes con una caída, además, se descubrió que la víctima tenía otras lesiones corporales en diversos estados de evolución, consistentes con un maltrato crónico, entre estas lesiones se destacaban un desgarro hepático y una fractura en el arco costal número 9.
Los resultados de los análisis técnico-científicos también revelaron que el niño presentaba lesiones en el abdomen que concordaban con patrones característicos de traumas causados por calzado, en un giro de los acontecimientos, el juez de conocimiento tomó la decisión de absolver a la madre del menor, aunque inicialmente había sido vinculada al proceso como coautora de homicidio por omisión, la Fiscalía demostró que en el momento de los hechos la mujer se encontraba trabajando y que, debido a la falta de empleo del acusado, el niño había estado bajo el cuidado de su padrastro durante varios días.
