A pesar de la percepción generalizada de un aumento en la escasez de medicamentos en el país, un reciente informe de la Superintendencia Nacional de Salud ha arrojado luz sobre las causas reales detrás de este problema, en la entidad y en apoyo del Ministerio de Salud, el INVIMA, gestores farmacéuticos y otros organismos, ha identificado varios factores que contribuyen al desabastecimiento de medicamentos y dispositivos médicos:
*Incumplimiento en los Pagos: Los gestores farmacéuticos, responsables de la distribución de medicamentos en nombre de las EPS, a menudo no realizan los pagos correspondientes a los laboratorios, a su vez, los gestores farmacéuticos alegan que las EPS no les pagan a ellos.
*Conductas Irregulares: Algunas EPS ejercen presión sobre los gestores farmacéuticos para que compren medicamentos específicos de ciertos laboratorios o proveedores, limitando así la oferta y generando una dependencia injustificada de ciertas marcas comerciales.
*Falta de Caracterización de la Población: Las EPS no proporcionan información completa sobre la población que deben atender, lo que dificulta a los gestores farmacéuticos planificar sus compras de acuerdo con las necesidades reales.
Estos factores han llevado a una percepción errónea de desabastecimiento, a pesar de que existen otros proveedores disponibles.
El informe “Desabastecidos” del INVIMA, con datos actualizados hasta marzo de 2024, revela que solo 25 medicamentos se encuentran en esta categoría, con 12 más en “Riesgo de Desabastecimiento”, sumando un total de 37 medicamentos con dificultades de abastecimiento.
Como resultado de estos hallazgos, la Superintendencia Nacional de Salud ha iniciado investigaciones administrativas contra tres gestores farmacéuticos, dos de ellos de gran envergadura en el país, así como investigaciones adicionales contra las EPS implicadas en estos casos.
