Una inspección de rutina en la autopista Interestatal 20, en Texas, llevó al decomiso más grande de fentanilo en la historia del condado de Tarrant. Durante el fin de semana, agentes detuvieron un vehículo sospechoso en un control vial y, tras una revisión con un perro entrenado, descubrieron un compartimento oculto dentro del tanque de gasolina. En su interior hallaron 35 paquetes con aproximadamente 350.000 pastillas de fentanilo, camufladas como comprimidos M-30, imitación de la oxicodona.
Las autoridades estimaron que el cargamento tiene un valor en el mercado negro de 1.4 millones de dólares. El conductor fue arrestado y permanece bajo custodia mientras avanza la investigación, aunque su identidad no ha sido revelada. La Oficina del Sheriff destacó este golpe como un avance crucial en la lucha contra el tráfico de opioides sintéticos en la región.
El fentanilo, un opioide sintético hasta 100 veces más potente que la morfina, ha sido un factor clave en la crisis de sobredosis en Estados Unidos. Las redes criminales han perfeccionado su distribución mezclándolo con otras sustancias o prensándolo en pastillas falsas, lo que incrementa su letalidad. La DEA ha identificado a los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación como los principales responsables de su tráfico hacia EE.UU.
Las rutas de transporte de drogas siguen siendo un desafío para las autoridades. La Interestatal 20, donde se realizó la incautación, es uno de los corredores clave para el tráfico de fentanilo desde la frontera sur hasta ciudades del interior. Con más de 100.000 muertes por sobredosis al año en el país, la lucha contra este narcótico se ha convertido en una prioridad nacional.
