Luego del hundimiento de la reforma laboral en la Comisión Séptima del Senado, el Gobierno de Gustavo Petro y sus aliados en el Congreso buscan revivir la iniciativa. Para ello, el senador Fabián Díaz (Alianza Verde) presentó una apelación que será evaluada por una comisión accidental, la cual deberá elaborar un informe para que la plenaria del Senado decida si el proyecto sigue en trámite o queda archivado definitivamente, según lo establecido en la Ley 5 de 1992.
La comisión accidental quedó conformada por siete senadores de diferentes partidos, incluyendo a Juan Pablo Gallo (Partido Liberal) como coordinador, junto a Ariel Ávila (Alianza Verde), Efraín Cepeda (Partido Conservador), José Luis Pérez (Cambio Radical), Marcos Pineda (Partido de La U), Pedro Flórez (Pacto Histórico) y Angélica Lozano (Alianza Verde). Fabián Díaz celebró este paso, asegurando que la reforma aún tiene posibilidades de avanzar y que su aprobación permitiría devolver derechos laborales que, según él, han sido arrebatados a los trabajadores.
Mientras el Senado analiza la apelación, el presidente Petro ha optado por impulsar una consulta popular sobre la reforma laboral. En un evento reciente en Aracataca, Magdalena, insistió en la necesidad de organizar comités de apoyo para defender la iniciativa ante la ciudadanía. Según el mandatario, esta sería una vía democrática para definir el futuro del proyecto, en paralelo a las decisiones legislativas.
Sin embargo, el proceso no está exento de controversias. Juan Pablo Gallo, quien coordina la comisión accidental, ha sido mencionado en un escándalo de corrupción relacionado con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), en el que se investiga la presunta desviación de recursos y el direccionamiento de contratos. Mientras el Congreso y el Gobierno buscan mantener viva la reforma, las dudas sobre la transparencia de algunos de sus impulsores podrían afectar su viabilidad política.
