Con el compromiso de salvar la biodiversidad del departamento, la Corporación Autónoma Regional del Quindío adelanta una ambiciosa labor de observación y registro de especies silvestres que habitan entornos urbanos y rurales cercanos. Esta estrategia busca recopilar información clave sobre la presencia de aves, mamíferos, reptiles, anfibios y flora característica de cada zona.
El proceso, que inició en 2022, ha abarcado ya a municipios como Génova, Pijao, Buenavista, Córdoba, Montenegro, Quimbaya y La Tebaida. Para el 2025, el estudio se extenderá a Circasia, Filandia, Salento y Calarcá, ampliando así el panorama ecológico del departamento.
La iniciativa no solo pretende hacer un inventario detallado, sino también construir una base de datos que sirva como insumo para futuras decisiones de manejo ambiental y ordenamiento del territorio.
“Con esta información podremos identificar qué especies habitan en nuestras zonas urbanas y cómo interactúan con el entorno. Es fundamental para promover su protección y diseñar estrategias de conservación adaptadas al contexto local”, explicó Carolina Valencia, vocera de la Subdirección de Gestión Ambiental de la CRQ.
Este proceso de caracterización también permitirá que los municipios tomen decisiones más informadas al momento de planear sus territorios, identificando áreas prioritarias para preservar la vida silvestre y reducir los riesgos que enfrentan estos ecosistemas por la expansión urbana.
La CRQ comenzará fortaleciendo su trabajo con las comunidades, generando conciencia sobre la riqueza biológica que existe a pocos pasos de nuestras viviendas y motivando una apropiación activa del entorno natural.
