Un restaurante ubicado en el barrio madrileño de Usera fue cerrado por las autoridades locales tras detectarse múltiples irregularidades en materia de salubridad y seguridad alimentaria. Durante la inspección, los agentes encontraron que se ofrecía carne de paloma —presuntamente recogida en la vía pública— como si fuera pato laqueado, uno de los platos más representativos de la gastronomía china. Esta práctica, sumada a otras violaciones graves, derivó en la clausura inmediata del establecimiento.
En el lugar se hallaron condiciones deplorables: carnes y pescados sin identificar dentro de congeladores, insectos y trampas para roedores en plena cocina, y un recipiente con 100 litros de grasa en estado cuestionable. Además, no había sistemas adecuados para el control de temperatura ni trazabilidad de los productos. En una vitrina refrigerada se encontraron moluscos, frutas deshidratadas, holoturias y otros ingredientes sin garantía sanitaria. El propietario ahora enfrenta una investigación por presuntos delitos contra la salud pública y contra la fauna y flora silvestres.
