Investigan clínica por fallecimiento de perrita valorada en 45 millones

Judiciales

En Medellín se abrió un proceso legal tras la muerte de una perrita de raza pomerania teacup, valorada en 45 millones de pesos. La dueña del animal, una abogada que la consideraba parte de su familia, responsabiliza a una reconocida clínica veterinaria de la ciudad por lo ocurrido. Las irregularidades en el tratamiento, la supuesta alteración de la historia clínica y el diagnóstico posterior han llevado a que el caso llegue a instancias judiciales, en busca de sanciones tanto penales como disciplinarias.

La mascota, llamada Mua, había llegado a Colombia desde Corea del Sur a mediados de 2024, tras un complejo y costoso proceso de compra e importación. Su nueva dueña, quien ya convivía con otros perros, vivió con emoción la llegada de la pequeña, a la que describía como su “único amor”. La felicidad, sin embargo, fue corta: meses después, Mua sufrió una lesión que la llevó a una intervención quirúrgica en la Clínica Veterinaria San Lucas, donde comenzó una serie de complicaciones que terminaron con su fallecimiento.

El reporte de necropsia realizado por un médico veterinario forense arrojó como causa de muerte un edema pulmonar agudo, lo cual abrió dudas sobre el manejo clínico durante y después de la operación. Aunque la clínica sostiene que actuó bajo los protocolos correspondientes, la tutora de la mascota sostiene que hubo omisiones, una valoración tardía de síntomas respiratorios y que incluso se alteró el registro médico para justificar decisiones clínicas que, a su juicio, fueron equivocadas.

Además de presentar una denuncia ante la Fiscalía por maltrato animal y falsedad en documento privado, la abogada interpuso un proceso disciplinario contra varios profesionales ante el Consejo Profesional de Medicina Veterinaria. Mientras la clínica afirma ser víctima de acoso digital y niega las acusaciones, la denunciante asegura que no busca indemnización económica, sino una sanción ejemplar para quienes, considera, actuaron con negligencia médica y poco profesionalismo en el cuidado de su mascota.

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