Durante su primera bendición dominical desde el balcón de la Basílica de San Pedro, el papa León XIV hizo un fuerte llamado a la paz en medio de las tensiones internacionales, particularmente en Ucrania y Gaza. “¡Nunca más la guerra!”, exclamó el nuevo pontífice ante miles de fieles congregados en la plaza vaticana, evocando las advertencias de su predecesor, el papa Francisco, sobre una posible Tercera Guerra Mundial “a pedazos”.
León XIV, nacido en Estados Unidos y con nacionalidad peruana, fue elegido el pasado jueves como el 267º papa y es el primer miembro de la orden agustina en ocupar este cargo. A sus 69 años, ya ha mostrado un fuerte compromiso con la causa de la paz y la defensa de los más vulnerables.
En su mensaje tras la oración Regina Coeli, el pontífice expresó su profunda preocupación por los conflictos armados actuales, especialmente el sufrimiento del pueblo ucraniano. “Llevo en el corazón los dolores de ese pueblo querido. Que se haga todo lo posible para lograr una paz verdadera, justa y duradera”, dijo, instando a la comunidad internacional a actuar.
El pronunciamiento del Papa se produjo en un momento clave: pocas horas después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, propusiera una nueva ronda de negociaciones con Ucrania en Estambul, prevista para el 15 de mayo. La iniciativa fue vista por algunos como un posible avance en el estancado conflicto.
En su segundo discurso público desde su elección, León XIV también reiteró su cercanía con la línea pastoral de Francisco. El sábado visitó la tumba del papa argentino y, según observadores del Vaticano, su estilo refleja un enfoque de continuidad con el pontífice fallecido, aunque con un tono más moderado.
Entre los presentes en la plaza destacó la presencia de sor Geneviève, la religiosa francesa que conmovió al mundo durante las exequias de Francisco. Al referirse al nuevo papa, afirmó emocionada: “Es una hermosa continuidad”.
