Un nuevo informe del DANE reveló que la inseguridad alimentaria sigue siendo un problema crítico en Colombia, especialmente en departamentos como Antioquia, donde el 27,9% de los hogares reportó haber sufrido hambre o haber tenido que reducir la cantidad de comida diaria en 2024.
Aunque a nivel nacional el panorama general mostró una leve mejoría —la inseguridad alimentaria moderada o grave bajó del 28,4% al 27,6%—, el escenario más extremo se agravó: los hogares en condición de inseguridad alimentaria grave pasaron del 4,8% al 5%, lo que equivale a 2,7 millones de personas.
Según explicó Piedad Urdinola, directora del DANE, esto significa que si bien se redujo el número total de personas afectadas en 167.000 frente al año anterior, los casos más críticos aumentaron en 84.000.
Antioquia entre los departamentos con mayor deterioro
El informe identificó 10 departamentos donde la inseguridad alimentaria grave tuvo aumentos estadísticamente significativos. Antioquia figura en ese grupo con un aumento preocupante: en 2023, el 21,6% de los hogares del departamento reportaban inseguridad alimentaria; en 2024, la cifra se disparó al 27,9%.
En otros territorios como Chocó, la situación fue aún más dramática: allí, el indicador pasó del 18,9% al 36,3%, el incremento más alto registrado.
Por el contrario, Caldas, Bogotá y Santander presentaron los menores niveles de afectación con 12,8%, 13,9% y 16,2%, respectivamente.
El campo, más golpeado que las ciudades
El informe también evidenció una fuerte desigualdad entre zonas urbanas y rurales. En las cabeceras municipales, la inseguridad alimentaria moderada o grave bajó de 24,7% a 23%. Sin embargo, en áreas rurales aumentó del 31,2% al 34,2%, lo que sugiere que la población campesina enfrenta mayores dificultades para acceder a una alimentación suficiente y nutritiva.
La experiencia más común entre los hogares del país fue la angustia por la posibilidad de quedarse sin alimentos, reportada por el 40,6%. Le siguen la falta de variedad en la dieta (35%), el no consumo de alimentos saludables (32,8%) y la reducción involuntaria de porciones (24,9%).
Además, un 6,5% de los hogares señaló que al menos uno de sus miembros no comió durante un día completo en los últimos 12 meses, evidencia del rostro más crudo del hambre en Colombia.
