Ante el creciente clima de polarización política y los recientes episodios violentos como el atentado contra el senador Miguel Uribe, el presidente Gustavo Petro sostuvo una reunión clave con el cardenal Luis José Rueda, arzobispo de Bogotá. El encuentro se desarrolló en la Casa de Nariño y fue valorado como un primer paso para abrir canales de entendimiento entre las distintas ramas del poder y diversos sectores políticos.
Este acercamiento, promovido por la Iglesia católica como gesto de mediación, busca reducir las tensiones institucionales en un momento en que el país se enfrenta a una delicada coyuntura de seguridad y confrontación política.
Durante la conversación, ambas partes analizaron mecanismos para desescalar los conflictos, tanto en el discurso público como en el ámbito político, de cara a las elecciones de 2026. Uno de los objetivos fue plantear la organización de un encuentro nacional con la participación de las figuras más relevantes del Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, así como de otros actores sociales y políticos.
Se prevé que esta próxima cita se realice en la Catedral Primada de Bogotá y cuente con la asistencia de líderes como el presidente del Senado, magistrados de las altas cortes, representantes del Ministerio Público, y expresidentes que serían invitados como garantes del proceso de reconciliación democrática.
