Ola nacional de manifestaciones contra las redadas migratorias de ICE se expande desde California a múltiples estados

Internacional

Lo que comenzó como una respuesta local en Los Ángeles a las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se ha convertido en un movimiento de protesta que se extiende por buena parte del territorio estadounidense. En ciudades como Nueva York, Chicago, Filadelfia, Washington D.C. y San Francisco, cientos de personas han salido a las calles para rechazar las redadas migratorias intensificadas bajo la administración Trump.

Las movilizaciones comenzaron el pasado viernes luego de que ICE ejecutara una serie de operativos en áreas urbanas del sur de California. Ante la creciente presión pública, el presidente ordenó el despliegue de la Guardia Nacional, medida que ha sido replicada en estados como Texas ante el temor de desórdenes.

En Manhattan, la protesta tuvo como escenario la plaza Foley Square, lugar emblemático por su cercanía a oficinas federales de inmigración. Allí, activistas y ciudadanos portaron pancartas en inglés y español con consignas como “ICE fuera de Nueva York”. Aunque en su mayoría pacíficas, las manifestaciones en la ciudad derivaron en varios arrestos, según reportes de la policía.

El alcalde neoyorquino, Eric Adams, expresó su apoyo al derecho a la protesta, pero advirtió que no permitirá actos similares a los ocurridos en Los Ángeles, donde algunos disturbios marcaron el inicio de las manifestaciones.

En San Francisco, la tensión se elevó el domingo cuando más de 150 personas fueron detenidas durante enfrentamientos cerca de instalaciones de ICE. Autoridades locales confirmaron que varios inmuebles y vehículos sufrieron daños, y dos agentes resultaron heridos. Las concentraciones continuaron durante los días siguientes frente al tribunal de inmigración de la ciudad. El alcalde, Daniel Lurie, reiteró su respaldo a la protesta no violenta, pero fue enfático al condenar cualquier acto de vandalismo.

Texas, por su parte, se prepara ante futuras movilizaciones. El gobernador Greg Abbott anunció que la Guardia Nacional estará desplegada en puntos clave del estado, como San Antonio y Austin, para prevenir altercados. A través de redes sociales, recalcó que se protegerá el derecho a la libre expresión, pero se actuará con firmeza ante cualquier acto que ponga en riesgo la seguridad o los bienes públicos.

En Austin, el ambiente se tornó tenso cuando manifestantes se reunieron entre el capitolio estatal y un edificio federal que alberga oficinas de ICE. La jornada terminó con el uso de gas lacrimógeno y pimienta por parte de las autoridades, y el lanzamiento de objetos por parte de algunos asistentes.

Aunque las autoridades federales han asegurado que las redadas y deportaciones continuarán como parte de su estrategia migratoria, el clima de inconformidad y movilización en el país parece ir en aumento, generando un debate nacional sobre los límites de la política migratoria y el respeto a los derechos civiles.

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