La justicia de Argentina resolvió que la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner cumpla bajo detención domiciliaria la sentencia de seis años de prisión que enfrenta por presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos de obras viales durante sus dos periodos de gobierno.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 2 de Buenos Aires, encabezado por el juez Jorge Gorini, determinó este martes que la expresidenta permanezca en su residencia, bajo estricta vigilancia, y con la obligación de evitar acciones que alteren el orden o la convivencia en su entorno. La medida contradice la solicitud de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, quienes habían insistido en que Kirchner cumpliera la pena en un centro penitenciario, al considerar que no existen motivos de salud que justifiquen un trato especial.
La defensa de la exjefa de Estado argumentó su petición en su edad —72 años—, su seguridad personal y el intento de asesinato que sufrió tiempo atrás, enfatizando que el Estado debe garantizar su integridad física. Además, subrayaron su rol como expresidenta para insistir en la conveniencia de la reclusión en su domicilio.
Esta resolución fue notificada por medios electrónicos para impedir su presencia en una manifestación convocada por sus simpatizantes en Comodoro Py, donde debía comparecer este miércoles. Cristina Fernández ha sostenido reiteradamente su inocencia y denuncia que enfrenta una ofensiva política y judicial destinada a inhabilitarla.
