Las intensas precipitaciones que azotaron el Valle de Aburrá durante más de un día y medio generaron múltiples emergencias en zonas limítrofes de Medellín y Bello, dejando a su paso tragedias humanas y considerables daños materiales.
De acuerdo con el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres (Dagrd), en el barrio Santo Domingo, ubicado en la comuna Popular de Medellín, se identificaron 23 núcleos familiares afectados, sumando un total de 80 personas damnificadas. En esta zona se produjo un deslizamiento de tierra acompañado de una avalancha, fenómeno que se extendió hasta el sector El Pinar, perteneciente al municipio de Bello, donde la emergencia alcanzó proporciones fatales.
Según reportes oficiales, el saldo más doloroso es la muerte de ocho personas, mientras continúan las labores de búsqueda de posibles desaparecidos. Además, cinco heridos fueron trasladados a centros médicos en la capital antioqueña debido a la gravedad de sus lesiones.
El Dagrd indicó que un equipo de más de 100 servidores públicos permanece en la zona para realizar labores de limpieza, remoción de escombros y levantamiento del censo de damnificados. La Secretaría de Infraestructura también avanza en la habilitación de vías y la estabilización de terrenos para prevenir nuevos incidentes.
Por su parte, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, junto a la alcaldesa de Bello, Lorena González, visitaron el área afectada y supervisan los trabajos de rescate y evaluación de riesgos para actualizar el balance de víctimas y personas no localizadas.
Como medida de prevención, las autoridades ordenaron evacuar varias viviendas que sufrieron daños estructurales considerables. Las familias desplazadas están siendo ubicadas en albergues provisionales mientras se definen soluciones de reubicación y apoyo humanitario.
Las autoridades piden a la comunidad estar atenta a nuevos llamados de evacuación y reportar cualquier señal de deslizamientos para evitar más pérdidas humanas en esta temporada de intensas lluvias.
