Con una firme apuesta por la sostenibilidad y la restauración ecológica, la Universidad del Quindío ha venido desempeñando un papel técnico y científico clave en uno de los proyectos ambientales más ambiciosos del departamento: la implementación de acciones de adaptación al cambio climático a través de la reforestación, liderado por la Secretaría de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Quindío.
La iniciativa, financiada con recursos del Sistema General de Regalías y proyectada hasta diciembre de 2025, busca restablecer el equilibrio ambiental en predios seleccionados estratégicamente para la siembra de 600 mil árboles nativos. Las labores de seguimiento y monitoreo han sido confiadas, en parte, al equipo docente del programa de Biología de la Universidad del Quindío, quienes han tenido bajo su responsabilidad la ejecución del componente Apu 5 del plan, centrado en la evaluación del desarrollo de las plántulas.
Los docentes Larri Álvarez Rodas, Germán Darío Gómez Marín y Mayra Alejandra Peláez Ávila han recorrido zonas rurales de municipios como Calarcá, Buenavista, Montenegro y La Tebaida, con el objetivo de examinar el estado de crecimiento, salud y cobertura vegetal en los lotes intervenidos. La metodología incluye mediciones específicas de altura, diámetro y expansión de copa, así como análisis de competencia con especies invasoras o cobertura herbácea.
“Estas siembras enfrentaron condiciones climáticas extremas como fuertes lluvias iniciales y una intensa sequía a mitad del proceso”, explicó Álvarez Rodas, quien subrayó que pese a estos desafíos, los resultados han sido alentadores. “Las especies nativas requieren tiempo, muchas crecen lentamente, como el roble. Por eso el monitoreo y mantenimiento son vitales”, añadió.
El proyecto también incorporó tecnología de punta mediante el uso de drones para realizar sobrevuelos y capturar imágenes aéreas que complementan el análisis de campo. Esta herramienta, sumada a los cercamientos con madera plástica en las zonas intervenidas, ha permitido proteger las plántulas y avanzar en una recuperación más efectiva.
La participación activa de la Universidad del Quindío no solo refuerza el vínculo entre la academia y el territorio, sino que consolida un modelo de investigación aplicada con impacto directo en los ecosistemas del departamento. Con esta sinergia institucional, el Quindío avanza en su compromiso con la acción climática y la protección de su biodiversidad.
