Una situación crítica y de alto impacto humano, ambiental y sanitario enfrenta el departamento del Quindío tras la suspensión temporal de la morgue que operaba en el municipio de Calarcá. La decisión fue tomada por la Secretaría de Salud Departamental luego de una visita técnica que confirmó el deterioro avanzado de la infraestructura y fallas graves en el manejo sanitario del lugar.
Carlos Alberto Gómez Chacón, secretario de Salud del Quindío, confirmó en diálogo con LC Noticias que el cierre responde a una solicitud emitida por la Procuraduría Regional, motivada por reiteradas quejas de la comunidad del sector del hospital La Misericordia.
“Se identificó una acumulación de cadáveres, el mal manejo de residuos líquidos y el daño en las cavas de refrigeración. Estos aspectos representan un riesgo no solo institucional, sino también ambiental y para la salud pública”, explicó el funcionario.
Las condiciones detectadas en la morgue no solo violan normas técnicas y de bioseguridad, sino que también representan un potencial foco de contaminación biológica. La acumulación de cuerpos en descomposición, la fuga de fluidos y el mal estado de los sistemas de refrigeración pueden generar malos olores, proliferación de vectores, presencia de insectos y bacterias patógenas, afectando directamente el entorno urbano.
Vecinos del sector han expresado su preocupación por los efectos negativos en la calidad del aire, la aparición de plagas y el riesgo de enfermedades. “Hemos sentido olores nauseabundos que salen del sitio. Hay días en los que es imposible abrir las ventanas o dejar a los niños jugar afuera”, expresó un habitante del sector.
El cierre se convierte así en una medida urgente no solo para proteger la cadena forense, sino para prevenir una crisis ambiental y de salud pública que ya empezaba a afectar a la comunidad.
Actualmente, hay siete cadáveres que completarán su proceso de necropsia en la sede clausurada. Sin embargo, no se permitirá el ingreso de más cuerpos, lo que deja al departamento sin una morgue habilitada para cumplir con los procedimientos legales de levantamiento y análisis.
La solución inmediata será trasladar los cuerpos a la ciudad de Pereira, lo que representa un incremento significativo en los costos para la Fiscalía, Medicina Legal y las funerarias. Adicionalmente, las familias de los fallecidos deberán afrontar desplazamientos inesperados en momentos de duelo.
No obstante, el secretario Gómez Chacón no descartó la posibilidad de hacer convenios con instituciones médicas o académicas en Armenia, para que puedan realizar las necropsias mientras se encuentra una solución estructural.
La problemática evidencia la necesidad de que el Quindío cuente con una morgue moderna y propia. Actualmente, el proyecto tiene identificado un predio cercano al Fuerte de Carabineros de Armenia, pero la construcción tendría un costo aproximado de 3.000 millones de pesos, inversión que aún no ha sido garantizada ni por la gobernación ni por la Alcaldía.
