La muerte de un motociclista este lunes en la vía que conecta a Circasia con Montenegro vuelve a encender las alarmas sobre la falta de control efectivo en corredores de alta movilidad del departamento del Quindío. La víctima fue identificada como Esteban Sánchez Seferino, de 27 años, quien perdió la vida tras colisionar violentamente contra un vehículo particular.
El siniestro ocurrió en una zona plana del eje vial, ampliamente transitada por residentes, trabajadores del sector rural, transportadores y turistas. Pese a su importancia estratégica, usuarios frecuentes denuncian el deterioro de la vía, la falta de señalización, ausencia de reductores de velocidad y controles de tránsito esporádicos.
Aunque las causas del accidente aún están bajo investigación, las autoridades de tránsito no descartan el exceso de velocidad como factor determinante. El vehículo involucrado, de placas BDX–958, estaría vinculado a una empresa contratista, y se investiga su grado de responsabilidad en el choque lateral.
La situación ha generado llamados por parte de líderes comunitarios y defensores de la movilidad segura, quienes exigen a las administraciones municipales y departamentales una intervención más decidida sobre estos tramos que se están convirtiendo en puntos críticos de accidentalidad.
El cuerpo de Esteban fue inspeccionado por personal judicial y trasladado a la morgue de Calarcá. Su fallecimiento no solo representa una pérdida para su familia, sino un llamado urgente a repensar la seguridad vial en zonas que requieren presencia institucional constante.
Mientras se esclarecen los hechos, el Quindío suma una víctima más a sus estadísticas viales, y la vía Circasia – Montenegro entra en el foco de atención como un punto que requiere inversión, control y conciencia ciudadana.
