El panorama judicial de la región volvió a captar la atención pública tras conocerse que David Barros Vélez, exalcalde de Armenia, decidió presentarse voluntariamente ante la Defensoría del Pueblo en Risaralda, poniendo fin a su condición de prófugo de la justicia.
Fuentes oficiales señalaron que la determinación del veterano dirigente político estaría motivada por las complicaciones médicas que padece, las cuales se agudizaron en los últimos meses y lo llevarían a procurar atención especializada bajo custodia del Estado.
Barros Vélez, quien fue condenado por delitos cometidos durante su gestión al frente del gobierno municipal, manifestó su intención de enfrentar el proceso judicial y, paralelamente, acceder a tratamientos clínicos que resultaban inviables mientras permanecía oculto.
Tras su entrega, las autoridades informaron que será trasladado a la cárcel La 40 de Pereira, donde se evaluará su estado de salud y se definirá el acompañamiento médico que requiera. Voceros del sistema penitenciario explicaron que se garantizarán sus derechos fundamentales dentro del marco del cumplimiento de la pena impuesta.
Analistas consultados consideran que este paso podría obedecer, además, a una estrategia jurídica que procure beneficios como detención domiciliaria por razones humanitarias, dependiendo de los dictámenes médicos que se produzcan en las próximas semanas.
