Colombia se ha consolidado en los últimos diez años como el principal destino de la migración venezolana, albergando a más de 2,8 millones de ciudadanos que forman parte del éxodo de casi 8 millones de personas que han dejado su país en busca de mejores condiciones de vida, según cifras analizadas por el Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario y la Fundación Konrad Adenauer.
Durante la presentación del libro 10 años de la migración venezolana en Colombia: Crisis, respuesta y desafíos, la investigadora María Clara Robayo destacó que, pese a los obstáculos, el país ha puesto en marcha políticas inéditas en América Latina, como el programa Primero la Niñez, que permitió otorgar la nacionalidad a 138.000 hijos de migrantes nacidos en Colombia, protegiéndolos del riesgo de apatridia.
El informe también revela que 1,6 millones de venezolanos están afiliados al sistema de salud y cerca de 600.000 niños y jóvenes reciben educación en colegios colombianos, lo que refleja el esfuerzo institucional por garantizar derechos básicos.
El encuentro académico reunió a expertos y representantes de distintas organizaciones que han acompañado este proceso. Juan Francisco Espinosa, exdirector de Migración Colombia, recordó que la creación del Estatuto Temporal de Protección durante el gobierno de Iván Duque marcó un precedente regional al ofrecer regularización masiva a millones de migrantes.
Desde el plano internacional, Paula Rossiaco, especialista del Banco Mundial, resaltó que el apoyo técnico y financiero ha sido clave para mitigar los impactos de la crisis y fortalecer la cohesión social, mientras que ACNUR destacó el enfoque humanitario de Colombia al optar por la inclusión y no por la restricción.
En el escenario social, líderes como Ana Karina García, directora de la Fundación Juntos Se Puede, insistieron en la necesidad de mantener la integración migratoria en la agenda pública, mientras que investigadores del Observatorio plantearon la urgencia de una ruta hacia la regularización definitiva de más de 2,1 millones de personas que hoy cuentan con Permiso de Protección Temporal.
El estudio concluye que, si bien los avances han sido notables, persisten desafíos en el acceso al empleo, la vivienda y la cohesión social, aspectos indispensables para lograr una integración sostenible.
El libro, que estará disponible en septiembre, recopila los aprendizajes y retos de esta década, consolidando a Colombia como un ejemplo de respuesta solidaria ante una de las crisis migratorias más grandes del siglo XXI.
