El deporte colombiano celebra un nuevo hito internacional, y detrás de él se encuentra el trabajo silencioso pero decisivo de un quindiano. Brian Alzate Timarán, presidente de la Federación Colombiana de Squash y profesional de Bienestar Institucional de la Universidad del Quindío, culminó con éxito su gestión como delegado de la selección nacional en los World Games de Chengdu, China, donde el país obtuvo una histórica medalla de bronce con Miguel Ángel Rodríguez, la primera para Colombia en este certamen.
Aunque la gloria se reflejó en el podio, la preparación y organización fueron fundamentales. Alzate asumió la tarea de team manager, rol que va mucho más allá de la logística básica. Desde coordinar transportes y alimentación hasta resolver trámites legales y asegurar la puntualidad de los atletas en cada competencia, su labor permitió que los jugadores se concentraran únicamente en competir.
El torneo en Chengdu marcó también un punto de inflexión para el squash mundial: fue la última vez que hizo parte de los World Games, pues debutará como deporte olímpico en Los Ángeles 2028. Para Colombia, el bronce de Rodríguez es una señal de que el país tiene con qué dar la pelea en el escenario olímpico.
Alzate ya piensa en ese reto. Su meta es que los squashistas nacionales mantengan posiciones destacadas en el ranking internacional para asegurar su presencia en la cita olímpica. “El desafío ahora es mayor: implica giras internacionales y un gran esfuerzo de gestión para competir en Brasil, Egipto y otros países. Queremos que nuestros deportistas lleguen a Los Ángeles 2028 en el más alto nivel”, señaló.
El reconocimiento a su labor no solo exalta a la Federación Colombiana de Squash, sino también a la Universidad del Quindío, institución desde la que Alzate aporta liderazgo y gestión al deporte nacional. Con esta experiencia, el dirigente reafirma que el talento y la organización del Quindío pueden dejar huella en los escenarios más exigentes del mundo.
