Sacerdotes de las Iglesias católicas de Génova y Buenavista reciben amenazas

Judiciales

Las instituciones de seguridad y justicia del Quindío se encuentran en alerta tras la denuncia formal interpuesta por la Diócesis de Armenia, en la que se reporta una serie de amenazas dirigidas al obispo Carlos Arturo Quintero Gómez y a los párrocos de Buenavista y Génova.

Los mensajes, enviados de manera anónima, combinan frases religiosas con advertencias de muerte, lo que ha encendido las alarmas sobre un intento de generar zozobra en el clero y en las comunidades de estos municipios. La Fiscalía General de la Nación confirmó la apertura de un proceso judicial por el delito de amenazas y ordenó la recolección de pruebas para dar con los responsables.

El padre Henry Eduardo Figueroa, párroco de Buenavista y actual ecónomo de la Diócesis, ha sido uno de los principales blancos de los hostigamientos. Desde que asumió la tarea de revisar las finanzas de la institución, comenzó a recibir mensajes ofensivos que en las últimas semanas se transformaron en advertencias de carácter violento. Una situación similar enfrenta el sacerdote Manuel David Forero, de Génova, quien también denunció intimidaciones con el mismo patrón.

El obispo Quintero Gómez, junto con los afectados, entregó el material probatorio a la Fiscalía, al tiempo que hizo un llamado a la calma y a la unidad. “No podemos permitir que la violencia ni el miedo fracturen la misión de la Iglesia en el departamento”, señaló.

Mientras avanza la investigación, la Policía y la Gobernación del Quindío analizan medidas de protección para los sacerdotes y mantienen comunicación directa con la Diócesis. Estos hechos, según expertos en temas de seguridad, no solo comprometen la integridad de los líderes religiosos, sino que afectan la confianza ciudadana y la estabilidad institucional.

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