El Congreso de la República recibió este lunes el proyecto de reforma tributaria del Gobierno Nacional, iniciativa que, según el ministro de Hacienda, Germán Ávila, busca cerrar brechas fiscales, reducir beneficios excesivos y ampliar la base de contribuyentes. La propuesta, sin embargo, introduce un paquete de impuestos que afectará de manera directa a ciudadanos, turistas y empresas.
Uno de los puntos más llamativos es el ajuste en el IVA. Productos como los vehículos híbridos, que hasta ahora tenían un beneficio del 5 %, pasarán al 19 %. Lo mismo ocurrirá con aguardiente y ron, mientras que otras bebidas importadas como whisky y vodka también quedarán con la tarifa máxima. A esto se suma el incremento escalonado de la gasolina y el ACPM, que en dos años llegarán al 19 %.
El sector cultural y del entretenimiento también sentirá el impacto: las entradas a espectáculos superiores a 500.000 pesos pagarán IVA, al igual que los juegos en línea y servicios digitales como el software en la nube. Incluso los turistas extranjeros que se hospeden en el país tendrán que asumir un 19 % adicional en sus facturas de alojamiento.
En el terreno del patrimonio, la base para tributar se reduce, lo que obligará a más colombianos a declarar y pagar. Además, se incrementan las tarifas para quienes superen los nuevos topes. El sector financiero enfrentará una de las cargas más fuertes, con una sobretasa que elevará sus impuestos hasta el 50 %.
La reforma también plantea tributos específicos para productos nocivos como cigarrillos, vapeadores y nicotina oral, con aumentos que multiplican las tarifas actuales. Asimismo, se establece un impuesto a las herencias y a las importaciones de bajo valor, mientras que el consumo de bienes de lujo —incluyendo automóviles de más de 30.000 dólares— verá incrementada su carga fiscal.
El ministro Ávila aseguró que “no habrá impacto en la canasta familiar”, aunque reconoció que varios de los ajustes recaerán en bienes y servicios de alto consumo. El proyecto inicia ahora su tránsito en el Congreso, donde se anticipa un intenso debate sobre el alcance real de estas medidas en la economía de los hogares y en la competitividad del país.
