La Procuraduría General de la Nación abrió un proceso disciplinario contra el alcalde de Palestina, Huila, Juan Diego Pineda Rodríguez, al considerar que habría ejercido violencia física, verbal, psicológica y económica contra su esposa, valiéndose incluso de su investidura como autoridad municipal.
De acuerdo con la Procuraduría Provincial de Instrucción de Garzón, los hechos se habrían repetido entre febrero y julio de 2024, tanto en la vivienda del mandatario como en su propio despacho, situación que llevó a la víctima a trasladarse a la Casa de la Mujer, en Bogotá, para recibir protección.
El órgano de control advirtió que el comportamiento atribuido al alcalde es contrario a los principios que debe encarnar un servidor público y, más aún, un gobernante local que tiene el deber de promover la convivencia pacífica, la dignidad familiar y el rechazo a toda forma de violencia de género.
Por la gravedad de los señalamientos, la Procuraduría calificó la presunta conducta como falta gravísima cometida a título de dolo, resaltando que este caso representa no solo una afrenta contra los derechos de la víctima, sino también una ruptura de la confianza ciudadana en las instituciones.
