Los recientes operativos de la Policía Nacional en Armenia dejaron como resultado la captura de un hombre vinculadas al microtráfico de drogas en el barrio Simón Bolívar. Aunque las autoridades destacan estos procedimientos como avances contra el delito, en las comunidades persiste la sensación de que el problema sigue intacto.
En el barrio Simón Bolívar, donde fue detenido un hombre de 51 años con 495 dosis de marihuana y 136 envoltorios de cocaína, los habitantes aseguran que la presencia de expendios de droga es un tema de todos los días. “Cada tanto escuchamos que capturaron a alguien, pero al poco tiempo el negocio vuelve a moverse en otra esquina”, señaló una líder comunitaria que pidió reserva de su nombre.
Algo similar expresaron vecinos de El Recuerdo, donde una joven de 20 años fue sorprendida con 166 dosis de marihuana. Para ellos, estas capturas solo muestran la punta del iceberg de un fenómeno que afecta directamente la convivencia barrial, expone a los jóvenes al consumo y genera temor entre comerciantes y familias.
Si bien el coronel Luis Fernando Atuesta Zárate, comandante del Departamento de Policía Quindío, reiteró que se mantendrán las acciones operativas y de control, en la calle la gente pide algo más que patrullajes. “Necesitamos una política seria de seguridad y oportunidades para nuestros muchachos, no solo capturas que al final no cambian la realidad”, dijo un habitante de la zona.
La Fiscalía General de la Nación asumió los procesos judiciales contra los capturados, pero en la ciudadanía crece la preocupación: mientras aumentan las cifras de detenidos por microtráfico, el Quindío aún no cuenta con un plan integral que articule prevención, inversión social y presencia institucional en los barrios más golpeados por este flagelo.
