La crisis hospitalaria que atraviesa el Quindío obligó al Hospital Roberto Quintero Villa a replantear la forma en que atiende a sus pacientes. En medio de la Alerta Roja Hospitalaria decretada por la Secretaría de Salud Departamental, la institución anunció la activación de su Plan Hospitalario de Emergencias, una estrategia que busca priorizar los casos más graves y evitar el colapso del servicio de urgencias.
La medida responde a un panorama crítico: la ocupación en los servicios de mediana y alta complejidad supera el 150%, lo que deja al sistema de salud regional en el límite de su capacidad de respuesta. Esto pone en riesgo la atención de emergencias vitales, cirugías prioritarias y pacientes críticos, además de limitar la capacidad frente a brotes o situaciones de salud pública.
Para enfrentar este escenario, el hospital reorganizó sus flujos de atención. Los casos de riesgo vital continuarán siendo atendidos en urgencias, mientras que otras consultas serán canalizadas a través del servicio de consulta externa, que fue reforzado para ofrecer respuesta rápida y oportuna.
La dirección del hospital también hizo un llamado directo a la ciudadanía: acudir a urgencias únicamente en situaciones críticas. Para síntomas leves, controles o consultas médicas generales, se recomienda utilizar los canales de consulta externa, evitando así la congestión que dificulta la atención de quienes realmente lo necesitan con urgencia.
La situación del Quindío no es aislada; la saturación de los hospitales es un reflejo de los desafíos estructurales que enfrenta el sistema de salud en Colombia. Sin embargo, medidas como la adoptada por el Hospital Roberto Quintero Villa buscan ganar tiempo, optimizar recursos y, sobre todo, garantizar que ninguna vida se pierda por falta de atención.
