Armenia, en el corazón del Quindío, fue escenario durante tres días de un encuentro internacional que consolidó a Colombia como un actor clave en la Cooperación Sur-Sur, un modelo que ha dejado de lado la lógica de la ayuda unilateral para convertirse en un sistema de intercambio de conocimiento, innovación y experiencias entre países en desarrollo.
El evento, convocado por la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC Colombia) y el Ministerio de Relaciones Exteriores, con apoyo de la Universidad del Quindío, congregó a delegaciones diplomáticas y de cooperación de más de 30 países de Asia, África, Eurasia y América Latina, además de representantes de diez departamentos del país que forman parte del Sistema Nacional de Cooperación Internacional.
Durante la apertura, la directora de la Oficina de Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur, Dima Al-Khatib, destacó el papel de Colombia en este proceso, señalando que el país ha dejado de ser únicamente receptor de cooperación para posicionarse como socio estratégico de desarrollo. En la misma línea, la directora de APC Colombia, Eleonora Betancur González, enfatizó que la cooperación no solo fortalece proyectos en agricultura sostenible, transición energética o cultura, sino que también es una herramienta esencial para consolidar la paz en medio de un contexto global marcado por tensiones e incertidumbre.
El viceministro de Asuntos Multilaterales, Mauricio Jaramillo Jassir, subrayó la necesidad de que la diplomacia se construya desde lo local, escuchando a las comunidades y articulando sus voces en las agendas internacionales.
La programación incluyó paneles, laboratorios de conocimiento, encuentros territoriales y reuniones multilaterales que abordaron temas estratégicos como la transformación digital, las sociedades del cuidado y la transición socioecológica. Uno de los proyectos más relevantes fue la socialización del programa Colombia al Mundo, que lleva experiencias de reconciliación y construcción de paz a regiones de África y Asia con el respaldo de la OIM.
Con el lema “La innovación en la Cooperación Sur-Sur. Nuestro norte es el Sur”, el encuentro reafirmó que la apuesta por un Sur global integrado y solidario es hoy una de las rutas más relevantes para impulsar el desarrollo sostenible y enfrentar los desafíos compartidos en materia social, económica y ambiental.
