EPA cierra 2025 con una ofensiva pedagógica que transformó la educación ambiental en Armenia

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La apuesta educativa de las Empresas Públicas de Armenia E.S.P. (EPA) vivió en 2025 uno de sus años más sólidos. A través de la Oficina de Gestión Social, la entidad consolidó un programa formativo que penetró tanto en el área urbana como en la rural, con el propósito de fortalecer la cultura ambiental y fomentar hábitos responsables en el manejo de residuos. La estrategia Tiempo de Aprender con EPA finalizó el año con 41 instituciones educativas impactadas mediante talleres, jornadas lúdicas y espacios de reflexión.

Un recorrido pedagógico que atravesó barrios y veredas
La programación incluyó talleres en 18 instituciones educativas, entre ellas Juan Pablo I, Rosana Londoño, Ciudad Armenia, Puerto Espejo, José Celestino Mutis, Nuestra Señora de Belén, Policarpa Salavarrieta, Ciudad Dorada, la I.E. Cuyabra (sedes Luis Bernal y principal), Colegio Bethlemitas, Normal Superior (sede República de Uruguay), Rojas Pinilla y la I.E. Cristóbal Colón con su sede Gran Colombia.
A esta lista se sumaron planteles que solicitaron acompañamiento directo, evidenciando el interés creciente por fortalecer la educación ambiental. En noviembre se integraron nuevas instituciones, como Jesús María Ocampo —sede principal y Antonio Nariño—, completando así el alcance total del programa durante el año.

LudoEPA: aprender jugando, una estrategia que ganó terreno
Además de los talleres, EPA desplegó LudoEPA, una iniciativa enfocada en el aprendizaje a través del juego. La propuesta llegó a estudiantes de la I.E. Ciudadela de Occidente (sedes Universal y Parques de Bolívar), Colegio Campestre, I.E. Las Colinas, Colegio Bethlemitas, I.E. Ciudadela del Sur (sede La Fachada), Jesús María Ocampo y República de Uruguay.
Las dinámicas lúdicas permitieron que niños, niñas y jóvenes se apropiaran de conceptos ambientales desde experiencias participativas, reforzando el mensaje del cuidado del entorno de manera cercana y efectiva.

La ruralidad, una prioridad cumplida
Uno de los logros destacados del año fue la intervención en las 14 instituciones educativas rurales del municipio. En estos territorios, EPA llevó procesos adaptados a las realidades veredales, promoviendo el respeto por los recursos naturales y reforzando prácticas sostenibles en comunidades que mantienen una estrecha relación con el ambiente.

Compromiso que trasciende el aula
Con este balance, EPA reafirma su apuesta por construir una ciudadanía más consciente y solidaria con el planeta. El trabajo articulado con estudiantes, docentes y comunidades demuestra que la educación ambiental no es solo un complemento académico, sino un camino para transformar la ciudad desde las nuevas generaciones.

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