Un juez de conocimiento en Montería dictó una condena ejemplar contra Néstor Manuel Martínez Navarro, responsable de mantener durante más de un año un ambiente de violencia y miedo dentro de su propio hogar. La sentencia, superior a los seis años de prisión, se fundamentó en las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la Nación, que demostraron un patrón reiterado de agresiones contra varios miembros de su familia.
Según la investigación, desde comienzos de 2024 Martínez Navarro utilizó insultos, amenazas y actos de intimidación para someter a su madre, su hermana y a dos sobrinos menores de edad, quienes vivían con él en el barrio Brisas del Sinú. Los testimonios y registros recolectados revelaron que el hoy condenado los amenazaba con asesinarlos o incluso con incendiar la vivienda, generando un clima de permanente terror.
El caso tomó mayor relevancia cuando se acreditó que el 20 de noviembre de 2024 Martínez agredió físicamente a uno de los menores, provocándole lesiones que requirieron valoración médica. A este episodio se sumaron otros actos violentos: el 25 de abril de 2025 atacó a otro de sus sobrinos y lo intimidó con un arma blanca, y tan solo un mes después volvió a arremeter contra la familia.
El juez concluyó que existían suficientes elementos para declararlo culpable del delito de violencia intrafamiliar agravada, imponiéndole una pena privativa de la libertad. Aunque la decisión es de primera instancia, la defensa podrá interponer los recursos legales correspondientes.
Las autoridades resaltaron que este fallo envía un mensaje contundente: la violencia dentro del hogar no será tolerada y quienes la practiquen deberán enfrentar las consecuencias de sus actos.
