Al menos 32 personas murieron y más de 700 resultaron heridas tras los fuertes movimientos sísmicos registrados la tarde del miércoles 24 de junio de 2026 en Venezuela, según reportes preliminares entregados por las autoridades de ese país. Los terremotos, que alcanzaron magnitudes de 7,2 y 7,5, provocaron el colapso de edificaciones, afectaciones en la infraestructura y operaciones de rescate en varias regiones del territorio venezolano.
Los eventos sísmicos ocurrieron con menos de un minuto de diferencia y tuvieron su epicentro en la región centro-norte de Venezuela. El movimiento fue percibido con fuerza en Caracas y otras ciudades, además de sentirse en varias zonas de Colombia y del Caribe.
Las mayores afectaciones se reportaron en sectores cercanos a la capital venezolana y en el estado de La Guaira, donde varios edificios sufrieron daños estructurales y algunos colapsaron parcialmente. Equipos de emergencia, organismos de socorro y cuerpos de seguridad fueron desplegados para atender a los afectados y adelantar las labores de búsqueda entre los escombros.
La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó que las autoridades mantienen activos los protocolos de emergencia mientras continúa la evaluación de daños y el balance oficial de víctimas. Asimismo, informó que hospitales y centros asistenciales reforzaron su capacidad de atención ante el elevado número de lesionados.
Inicialmente se emitió una alerta de tsunami para algunas zonas del Caribe; sin embargo, los organismos especializados descartaron posteriormente una amenaza significativa para las costas de Venezuela, Colombia y otros territorios cercanos.
Las autoridades venezolanas mantienen las operaciones de rescate y no descartan que el número de víctimas aumente en las próximas horas, mientras continúan las inspecciones técnicas y el monitoreo de posibles réplicas en las áreas afectadas.
