La Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) adoptó medidas ambientales transitorias para enfrentar posibles escenarios de disminución en la disponibilidad de agua y aumento de incendios forestales en el departamento, mediante la Resolución 2033 del 14 de agosto de 2026.
La decisión fue tomada a partir del seguimiento realizado a las condiciones hidrometeorológicas y de los análisis sobre el comportamiento climático, que contemplan posibles efectos asociados al fenómeno de El Niño y un incremento de las condiciones favorables para la ocurrencia de incendios.
Entre las disposiciones se encuentra la prioridad del consumo humano y el abastecimiento doméstico en eventuales situaciones de escasez. La medida también contempla acciones para preservar fuentes, nacimientos, corrientes y depósitos de agua destinados al suministro de la población.
En materia de prevención de incendios forestales, la CRQ estableció la prohibición temporal de realizar fogatas en el territorio departamental. También se plantean acciones para reducir conductas que puedan provocar conflagraciones, como arrojar colillas de cigarrillos, vidrios u otros residuos en áreas con vegetación susceptible de combustión.
La resolución incorpora además lineamientos para la atención de fauna silvestre que resulte afectada por incendios, así como actividades de vigilancia y seguimiento ambiental en zonas de especial importancia ecológica.
Las disposiciones incluyen componentes de educación ambiental y participación ciudadana orientados a fortalecer las acciones preventivas y la protección de los ecosistemas estratégicos del Quindío.
La autoridad ambiental solicitó a las administraciones públicas, comunidades, sectores productivos y demás actores del departamento acatar las medidas establecidas y adoptar prácticas responsables en el uso del recurso hídrico y en la prevención de incendios.
La Resolución 2033 permanecerá como instrumento de prevención y respuesta mientras persistan las condiciones ambientales que motivaron su expedición. Su aplicación busca reducir los impactos que una eventual disminución de las lluvias y el aumento de las temperaturas puedan generar sobre el abastecimiento de agua, los bosques y otros ecosistemas del departamento.
