Por Luisa Villarraga
A partir del 15 de noviembre, una grave crisis en la entrega de medicamentos y suministros médicos afectará a los afiliados de la EPS Sanitas, debido a la suspensión de medicamentos no incluidos en el Plan de Beneficios en Salud (PBS) por parte de la cadena de droguerías Cruz Verde. Los pacientes con enfermedades de alto costo, en particular aquellos que padecen cáncer, serán los más perjudicados por esta decisión.
La cadena Cruz Verde informó que Sanitas le adeuda 400 mil millones de pesos en concepto de medicamentos que no forman parte de la red inmediata para atender afecciones, según lo determinado por el Ministerio de Salud. Esto implica que medicamentos vitales para el tratamiento de enfermedades graves, como la capecitabina utilizada en el tratamiento del cáncer de colon, recto, gástrico y de mama, dejarán de distribuirse a los pacientes en los próximos días.
En el caso de la capecitabina, los pacientes se verán obligados a asumir el costo total de las tabletas, que asciende a más de $450,000 por caja de 120 tabletas. Este precio es significativamente alto, especialmente teniendo en cuenta que un paciente puede requerir cinco o seis tabletas al día durante los ciclos de quimioterapia.
Medicamentos esenciales para el tratamiento de la leucemia, como el tenopósido y el etopósido, también quedarán fuera del alcance de los pacientes debido a sus altos costos, que oscilan entre $150,000 y $300,000.
Además, insumos importantes para la población pediátrica y geriátrica, como pañales y suplementos alimentarios, también dejarán de entregarse a partir del 15 de noviembre.
Esta situación afectará a los pacientes diagnosticados con VIH, ya que a pesar de que el Dolutegravir, un principio activo para el tratamiento de esta enfermedad, ha sido declarado de interés público por el Gobierno, aún no forma parte del PBS. Cada frasco con 30 tabletas de Dolutegravir puede costar hasta $480,000, lo que representa un desafío financiero significativo para muchos pacientes.
Además de los medicamentos, insumos y medicamentos para la prevención, como cremas solares especializadas y toallas higiénicas, tampoco estarán incluidos en el PBS, lo que afectará a las mujeres más vulnerables del sistema de salud.
Ante esta crisis, Sanitas ha anunciado que está trabajando en un plan estratégico para garantizar que sus afiliados continúen recibiendo sus medicamentos e insumos, aunque no se ha detallado cuál será la solución inmediata. La EPS señala al Gobierno nacional como responsable de la situación, debido a las deudas pendientes que han afectado su funcionamiento financiero y han llevado a amenazas de cese de operaciones. La búsqueda de soluciones continúa en medio de la preocupación por el bienestar de los pacientes.
