Jung Yoo-jung, una estudiante de 23 años, fue sentenciada a cadena perpetua después de confesar el asesinato de su profesora, alegando una “curiosidad morbosa”, según las autoridades, la joven estaba obsesionada con novelas criminales y programas de asesinos seriales transmitidos en televisión y servicios de streaming, el caso se registró, cuando Jung Yoo-jung utilizó una aplicación en línea para contratar a una profesora de inglés, citándola en su casa bajo el pretexto de recibir lecciones de idioma, sin embargo, la realidad fue mucho más aterradora, ya que la estudiante atacó a la educadora con un cuchillo, infligiéndole múltiples puñaladas hasta causarle la muerte.
Las investigaciones revelaron que la estudiante, quien vivía con su abuelo, había estado planeando el homicidio durante meses, buscando víctimas a través de una aplicación para clases privadas con profesores, Jung Yoo-jung se hacía pasar por una madre de familia y solicitaba lecciones en casa para sus ficticios hijos, en su historial de la aplicación, se comunicó con más de 50 personas, mayormente mujeres.
Una joven docente de inglés de 26 años aceptó reunirse con Jung Yoo-jung, creyendo que impartiría clases a sus hijos, al llegar a la casa, la estudiante la atacó brutalmente, apuñalándola más de 100 veces, incluso después de su fallecimiento, la captura de Jung Yoo-jung se produjo cuando un taxista la vio deshaciéndose de bolsas empapadas de sangre en un bosque cercano.
La joven intentó justificar sus acciones mencionando su interés en asesinatos, inspirado por programas de asesinos seriales, pero sus argumentos no fueron aceptados por la corte. A pesar de la solicitud de la Fiscalía de la pena de muerte, esta medida no se lleva a cabo en Corea del Sur, y la última ejecución se remonta a 1997.
