Muhammad Yunus, distinguido con el premio Nobel de la Paz por su innovador trabajo en el campo de los microcréditos para combatir la pobreza, fue condenado a seis meses de prisión por un tribunal laboral de Daca, Bangladesh, el pasado lunes 1 de enero de 2024.
El fundador de Grameen Telecom, organización sin fines de lucro creada con el propósito de proporcionar servicios de telecomunicaciones a comunidades desfavorecidas, estuvo presente durante el veredicto y se le concedió la libertad bajo fianza. El tribunal otorgó un plazo de 30 días a la defensa para presentar una apelación.
La sentencia se centra en las acciones de Grameen Telecom, de la cual Yunus es presidente, y acusa a la empresa de violar las leyes laborales del país. Según la jeque Merina Sultana, presidenta del Tercer Tribunal Laboral de Daca, la empresa incumplió las normas al no establecer como permanentes a 67 de sus empleados, no crear fondos de participación y bienestar para los trabajadores, y no distribuir el 5% de los dividendos entre el personal, como establece la política interna de la organización.
Tanto Yunus como otros tres directores de Grameen Telecom fueron declarados culpables y condenados a seis meses de prisión cada uno. La decisión del tribunal marca un giro impactante en la carrera de Yunus, reconocido mundialmente por su labor humanitaria y ahora enfrentando consecuencias legales por presuntas violaciones laborales.
