La obra de arte de Leonardo da Vinci, la Mona Lisa, se convirtió en el epicentro de un acto de protesta, esta vez protagonizado por dos activistas ecologistas en el Museo del Louvre, según las informaciones de las agencias de noticias internacionales, la obra fue atacado con sopa de tomate lanzada contra el cristal blindado que lo protege, en un esfuerzo por promover “el derecho a una alimentación sana y sostenible”.
Las activistas, que portaban camisetas con el lema “respuesta alimentaria”, se lanzaron sobre la vitrina que protege la Mona Lisa y lanzaron la sopa de tomate sobre el cristal, el incidente provocó la alarma entre los visitantes del museo, que fueron evacuados de la sala. El Louvre activó una unidad de crisis para limpiar la obra maestra y evaluar los daños.
Las activistas, que fueron detenidas por la policía, aseguraron que su acto era una protesta contra el sistema alimentario actual, que consideran “insostenible”.
Este incidente no es el primero que sufre la Mona Lisa en los últimos años, en mayo de 2022, un hombre lanzó un pastel de crema contra el cuadro en otra acción provocativa.
El ataque con sopa de tomate se suma a una serie de acciones similares protagonizadas por activistas en los últimos meses. En octubre de 2022, por ejemplo, se roció sopa de tomate sobre los “Girasoles” de Van Gogh en la National Gallery de Londres.
El incidente ha generado debate sobre los límites entre la libertad de expresión y la protección de las obras de arte en los espacios públicos.
