En una sociedad que valora la juventud y la vitalidad, los dichos populares han sostenido durante mucho tiempo que la “vejez” es simplemente un estado de ánimo, sin embargo, expertos en salud señalan que, aunque mantener un espíritu y mente jóvenes es loable, hay cambios inevitables en el cuerpo a medida que envejecemos.
Aunque se puede preservar la vitalidad y la salud mediante una dieta balanceada, actividad física regular y consultas médicas, ciertas funciones corporales comienzan a deteriorarse con el paso de los años, según advierten los expertos, la agudeza visual y la audición, por ejemplo, son algunas de las habilidades que tienden a reducirse con la edad.
¿Pero cuándo comienza oficialmente la vejez? Un estudio del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia señala que envejecer es un proceso multifacético que depende de las experiencias y transiciones enfrentadas a lo largo de la vida, aunque generalmente se considera a una persona mayor a partir de los 60 años, este estudio específico señala que los cambios significativos comienzan a partir de los 34 años.
Los primeros signos del envejecimiento suelen presentarse con la agudeza visual y auditiva, la masa ósea y muscular se ve afectada, y la rigidez en las articulaciones comienza a manifestarse.
El envejecimiento no solo se manifiesta externamente, sino que también afecta las funciones internas del cuerpo, a partir de los 30 años, muchas funciones corporales alcanzan su punto máximo y comienzan a declinar de manera constante.
El sistema endocrino, nervioso e inmunológico sufren cambios, como la disminución en la producción de hormonas, confusión en las reacciones y capacidades, debilitamiento del cuerpo frente a infecciones y pérdida de la densidad ósea.
En resumen, la vejez no es solo un número, sino un proceso gradual que afecta tanto a nivel físico como interno.
