En un operativo llevado a cabo este martes, las autoridades de Costa Rica arrestaron a cuatro mujeres que se hacían pasar por monjas quienes, al parecer, integraban un grupo que torturaba a niños y desviaba fondos destinados a albergues respaldados por contribuciones estatales, las supuestas monjas, de edades comprendidas entre 39 y 54 años, le imputaron los cargos de trata de personas con fines de explotación laboral, tortura, ejercicio ilegal de la profesión, malversación de fondos, peculado y enriquecimiento ilícito, en los albergues afectados, que actualmente acogen a 79 menores y 65 personas adultas mayores,
Randall Zúñiga, director del Organismo de Investigación Judicial de Costa Rica reveló que, en el lugar, supuestas novicias trabajaban sin remuneración bajo el engaño de prepararse para convertirse en monjas, bajo la dirección de una mujer que se hacía pasar por la madre superiora, las denuncias apuntaban a maltratos y torturas a niños, algunos con enfermedades terminales o autismo, en apoyo con la Fiscalía, la Policía y el Patronato Nacional de la Infancia, se realizaron allanamientos en los albergues de la Fundación Manos Abiertas en Alajuela y Cartago, culminando con la detención de las sospechosas y la recolección de pruebas.
La Fundación Manos Abiertas, que recibió en los últimos 5 años 12,5 millones de dólares, de fondos públicos, se encuentra bajo sospecha de desvío de fondos por parte de los arrestados.
