Por: Anyi Gironza
Timothy Alan Livingston, de 36 años, es buscado tanto por autoridades colombianas como estadounidenses tras ser sorprendido el pasado 28 de marzo en el hotel Gotham, en El Poblado, en compañía de dos menores de 12 y 13 años. Livingston, quien llegó a Colombia a fines de marzo, intentó ingresar con estas menores a su habitación, pero fue detenido por el personal de seguridad del hotel. A pesar de esto, intentó violar las restricciones de seguridad para acceder a las menores. Aunque fue detenido por las autoridades durante 12 horas, no se le abrió ningún proceso debido a la falta de flagrancia, lo que generó controversia, ya que una vez liberado, huyó del país.
En la mañana de este martes 2 de abril, el presidente del Concejo de Medellín y exsecretario de Seguridad de la ciudad, Andrés Tobón, informó que, según sus fuentes, las dos niñas de 12 y 13 años que fueron encontradas con Timothy Alan Livingston residían en el barrio Manrique, y quienes estaban viviendo apartadas de sus familias en una casa que, al parecer, estaba bajo la custodia de una estructura criminal, lo que impedía a sus familias tener conocimiento de su situación.
Aunque Tobón no pudo identificar específicamente qué estructura criminal estaría involucrada, cabe destacar que la comuna de Manrique está mayormente influenciada por la banda delincuencial La Terraza, la cual ha sido vinculada por el alcalde Federico Gutiérrez con casos de explotación sexual y comercial de menores en El Poblado.
Por otro lado, el periódico El Tiempo publicó hoy detalles sobre cómo las autoridades encontraron a Livingston en la habitación del quinto piso del hotel Gotham Medellín. Según la publicación, además de las dos niñas, había un tercer menor de 10 años que actuaba como campanero para permitir que las dos niñas ingresaran al hotel en la madrugada del 28 de marzo, aprovechando el cambio de turno del vigilante. Cuando las autoridades llegaron al lugar con al menos 12 policías de Infancia y Adolescencia, encontraron a Livingston con las niñas dentro de un jacuzzi donde supuestamente había consumido drogas.
Según el informe, Livingston tenía cigarrillos de marihuana cerca del jacuzzi y había desactivado los detectores de humo para evitar que las alarmas sonaran. Además, se encontró una tarjeta de apertura de puertas del hotel manchada con cocaína rosada y cinco condones usados en el baño. A pesar de la gravedad de la situación, no se acordonó el área y, según El Tiempo, se perdió evidencia vital porque una botella con colillas de cigarrillos de marihuana desapareció y las empleadas del hotel, sin saberlo, limpiaron la habitación y tiraron los elementos incriminatorios.
El diario también informó que la Fiscalía ha determinado que la escena no fue preservada adecuadamente. Actualmente, los órganos de control están investigando si hubo un mal proceder e incluso prevaricato por parte de los agentes que atendieron el caso. La Policía también está investigando por qué el extranjero no fue puesto a disposición de la Fiscalía y por qué no permaneció detenido a pesar de la evidencia encontrada.
