En una operación conjunta entre las autoridades colombianas y el FBI de Estados Unidos, lograron la incautación de 1.146 kilogramos de cocaína y un arsenal en el departamento de La Guajira, en la frontera con Venezuela, el hallazgo se produjo en medio del árido desierto de La Guajira, al norte de Colombia, donde estaba oculto un cargamento de drogas perteneciente a un presunto ‘narco invisible’, término empleado para describir a personas que no se comportan abiertamente como delincuentes, pero están vinculadas al narcotráfico.
La información proporcionada por el FBI fue crucial para llevar a cabo esta operación, que condujo al descubrimiento del lugar donde estaba enterrada la cocaína, las fuerzas combinadas llegaron hasta un área remota en el Cerro de La Teta, en la zona rural de Uribia (La Guajira), donde se encontraron 40 lonas enterradas, cada una conteniendo 25 bloques de droga.
Según las investigaciones, el cargamento había sido transportado desde el Catatumbo, con la colaboración de un grupo armado organizado, cada paquete estaba identificado con un número consecutivo diferente, permitiendo a los narcotraficantes rastrear su ruta, además de la droga, se encontró un arsenal siete fusiles, siete pistolas, 31 cargadores, 15 radios de comunicación, seis chalecos y 1.500 balas de diferentes calibres.
