Por: Anyi Gironza
El presidente de Colombia, Gustavo Petro Urrego, reveló que tras inspecciones en las bases militares de Tolemaida y La Guajira se detectó el robo de un millón de proyectiles y municiones, incluyendo misiles. Petro indicó que este armamento podría estar siendo vendido en el mercado negro internacional, contribuyendo a conflictos armados en Haití y otras regiones.
El presidente sugirió que estas sustracciones sistemáticas podrían ser el resultado de redes criminales integradas por miembros de las Fuerzas Militares y civiles, que se dedican al tráfico de armas usando armamento del Estado colombiano. “La única manera de explicar este tipo de faltantes es que han existido durante un largo tiempo redes integradas por gente de las Fuerzas Militares y civiles dedicadas a un comercio masivo de armas”, explicó.
La alerta surgió a raíz de atentados en dos peajes de Villavicencio, donde se confirmó que se utilizaron explosivos de las Fuerzas Militares. A partir de ahí, se revisaron 32 depósitos en el Fuerte de Tolemaida, lo que llevó a extender la investigación a otras bases como La Guajira.
El ministro de Defensa declaró que las inspecciones continuarán en todas las unidades militares para identificar y detener estas prácticas ilegales. “Vamos a hacer una revisión en todas las unidades militares del país para contrarrestar prácticas criminales como estas”, afirmó.
