Por: Anyi Gironza
La historia de Erika de Souza Vieira Nunes, de 42 años de edad, ha causado revuelo desde que en abril se viralizó el hecho de que llevó el cadáver de su tío en una silla de ruedas a un banco en Río de Janeiro (Brasil) para intentar retirar un préstamo de 17.000 reales (alrededor de 12 millones de pesos colombianos) en su nombre.
Debido a la situación, el Ministerio Público del país acusó a Erika de actuar de manera consciente y voluntaria, señalando su falta de respeto hacia su tío fallecido. Sin embargo, días después, la jueza Luciana Mocco revocó su prisión preventiva tras alegatos de los abogados de Erika, quienes mencionaron problemas de salud mental y su rol como ama de casa a cargo de una menor discapacitada.
En una entrevista con TV Globo, Erika declaró que no se había dado cuenta de que su tío estaba muerto, refutando las acusaciones en su contra. Aunque imágenes de seguridad muestran a Erika llegando al banco con el cadáver en la silla de ruedas, ella insiste en que su tío aún estaba consciente cuando llegó al banco.
Nuevos videos y peritajes sugieren lo contrario, indicando que el hombre había fallecido al menos dos horas antes de su llegada al banco, lo que arroja dudas sobre la versión de Erika.
