En una operación desarrollada en una zona boscosa del departamento del Meta , la Armada colombiana logró ubicar y neutralizar 600 minas antipersonales que, según información de inteligencia, habrían sido almacenadas por disidencias de las FARC con la intención de ser utilizadas contra la población civil y las fuerzas militares.
El hallazgo se produjo en el municipio de Puerto Concordia , donde los explosivos estaban escondidos dentro de dos canecas ocultas entre la maleza . Estas minas, altamente peligrosas, tienen una radio de afectación de aproximadamente seis metros, representando una grave amenaza para campesinos y habitantes de la zona, quienes podrían activarlas involuntariamente al transitar por caminos rurales.
Un equipo especializado del Ejército se encargó de desactivar y posteriormente destruir de manera controlada los artefactos explosivos , evitando que fueran utilizados para ataques. Según la información militar, estos explosivos pertenecían al bloque ‘Jorge Suárez Briceño’, un grupo armado ilegal que opera en la región y que presuntamente planeaba emplearlos contra la Fuerza Pública.
El uso de minas antipersonal está prohibido por el Derecho Internacional Humanitario , de acuerdo con el tratado de 1997 que prohíbe su fabricación, almacenamiento y empleo en conflictos armados.
