En un esfuerzo por preservar el equilibrio ecológico y evitar la explotación ilegal de especies protegidas, la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) ha intensificado operativos en distintos puntos estratégicos del departamento. La palma de cera, árbol nacional de Colombia y hábitat esencial del loro orejiamarillo, sigue siendo objeto de especial vigilancia durante la Semana Santa, cuando algunas tradiciones ponen en riesgo su conservación.
“Estamos desplegando controles en terminales de transporte, aeropuertos y accesos a municipios clave para prevenir actividades que atenten contra la biodiversidad. Nuestra misión es garantizar la protección de los recursos naturales y sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de respetar las especies en peligro”, señaló Juan Esteban Cortés, director general (e) de la CRQ.
Las autoridades ambientales advierten que el uso, transporte o comercialización de la palma de cera, así como el tráfico de fauna silvestre, pueden acarrear sanciones severas, incluyendo multas de hasta 5.000 salarios mínimos, cierres de establecimientos y trabajo comunitario.
Desde la CRQ se hace un llamado a la ciudadanía para sumarse a esta causa, optando por alternativas ecológicas y contribuyendo a la conservación del patrimonio natural del Quindío.
