Durante meses guardaron silencio, pero ahora decidieron romperlo. Siete mujeres colombianas vivieron una experiencia aterradora en México tras caer en una red de engaños que las llevó a ser retenidas por uno de los carteles criminales más temidos de ese país. Engañadas con ofertas falsas de trabajo como modelos, fueron llevadas al estado de Tabasco, donde quedaron atrapadas en medio de un conflicto entre un proxeneta y líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Al llegar, lo que parecía una oportunidad laboral se convirtió rápidamente en una pesadilla. Las jóvenes fueron obligadas a vivir bajo amenazas, rodeadas de explosivos y armamento de alto calibre. Algunas de ellas fueron abusadas, otras se mantuvieron al margen por estar al lado de los cabecillas. Las condiciones eran extremas: les prohibieron levantar la mirada, hablar sin permiso y les advirtieron que serían asesinadas si no obedecían. Todo empeoró cuando uno de los audios de auxilio enviado a una madre en Colombia se volvió viral, aumentando el riesgo de que fueran ejecutadas por sus captores.
Finalmente, una de las víctimas logró comunicarse discretamente usando un celular, lo que permitió a las autoridades mexicanas ubicar su paradero. Gracias a una operación de rescate coordinada, las jóvenes fueron liberadas y trasladadas en motos hasta un lugar seguro. Aunque el rescate fue exitoso, lo vivido dejó secuelas profundas. Un año después de los hechos, las sobrevivientes decidieron contar su historia como una forma de denunciar lo que hay detrás del negocio criminal de trata y explotación en la región.
