Un retrato que capta el momento en que Donald Trump resultó herido durante un atentado en plena campaña presidencial ha sido instalado en la Casa Blanca, ocupando ahora el espacio donde antes se encontraba la fotografía oficial de Barack Obama. La imagen muestra al actual presidente con el rostro ensangrentado y el puño en alto, segundos después del ataque que casi le cuesta la vida en Butler, Pensilvania, el 13 de julio de 2024.
El video que dio a conocer esta modificación en el Gran Vestíbulo fue publicado en redes sociales oficiales del gobierno, acompañado por una breve frase: “Algunas nuevas obras de arte en la Casa Blanca”. El metraje, de apenas tres segundos, muestra la pintura en su nueva ubicación sin ofrecer detalles sobre el destino del retrato del expresidente Obama, que fue retirado de ese mismo lugar.
Aquel día, Trump acababa de iniciar su discurso y mostró datos sobre migración cuando se escuchóon disparos. Un francotirador abrió fuego, alcanzando a rozarle la oreja. Fue evacuado rápidamente por su equipo de seguridad mientras la audiencia, en medio del caos, lo vitoreaba cuando se reincorporó y levantó el brazo, como señal de resistencia. Hoy, esa escena dramática es parte de la decoración oficial de la residencia presidencial.
