Pese a los rumores recientes que circulan en la región, las autoridades de salud del Quindío aseguraron que no se ha detectado ningún caso de fiebre amarilla en el departamento, ni de origen local ni importado. Aunque algunas personas han presentado síntomas similares, estos corresponden, en su mayoría, a enfermedades como dengue o malaria en sus etapas iniciales.
Frente a esta situación, desde la Secretaría de Salud departamental se aclaró que, hasta ahora, todos los diagnósticos se mantienen en calidad de sospechosos y ninguno ha sido confirmado por pruebas de laboratorio.
El equipo de salud pública continúa desarrollando estrategias preventivas, entre ellas jornadas de vacunación, vigilancia epidemiológica constante y monitoreo de criaderos del mosquito transmisor Aedes aegypti, con el fin de evitar brotes y proteger a la población.
El llamado de las autoridades es a mantener la calma, seguir las recomendaciones sanitarias y acudir a los puntos de vacunación habilitados, especialmente en zonas de riesgo.
