Un operativo de alto impacto liderado por tropas del Ejército Nacional, en coordinación con la Armada y la Policía, permitió desmantelar un gran escondite de explosivos que representaba una grave amenaza para la población civil en el departamento del Putumayo. En total, fueron hallados 1.014 artefactos explosivos improvisados, enterrados en un contenedor camuflado bajo tierra en la vereda Alto Afán, zona rural de Mocoa.En el lugar también se había instalado una trampa mortal con 21 kilos de explosivos, diseñada para activarse en caso de que el sitio fuera descubierto. Por razones de seguridad y ante la cercanía con viviendas, los expertos en desactivación de explosivos decidieron trasladar todo el material a un sitio seguro donde procedieron con su destrucción controlada.Los informes iniciales apuntan a que este depósito ilegal pertenecería a los autodenominados Comandos de Frontera, una estructura armada ilegal vinculada a las disidencias de las FARC, específicamente a la Segunda Marquetalia. Se presume que, debido a la presión de las recientes operaciones militares en la zona, los responsables habrían intentado ocultar estos elementos para evitar su incautación.Con esta acción, se golpea de manera contundente la capacidad logística y ofensiva de este grupo armado, que utiliza estos dispositivos para sembrar terror entre la población, atentar contra la Fuerza Pública y afectar la infraestructura estatal, en abierta violación del Derecho Internacional Humanitario.Además de neutralizar esta amenaza, las Fuerzas Militares reforzaron la presencia en el área con el fin de continuar la búsqueda de otros depósitos similares y prevenir nuevos intentos de intimidación. La línea gratuita 107 contra el terrorismo sigue habilitada para recibir información reservada que permita proteger la integridad de los habitantes del Putumayo.
