Organizaciones defensoras de derechos humanos han encendido las alarmas ante el aumento de agresiones, amenazas y homicidios contra personas LGBTIQ+ en Antioquia, donde ya se registran 15 asesinatos en lo que va del año. Las principales víctimas han sido mujeres trans y hombres gais, quienes, según denuncias, son atacados incluso mediante engaños a través de aplicaciones de citas.
Desde Caribe Afirmativo, ONG que documenta estos casos, aseguran que la violencia no es esporádica, sino sistemática. Su director, Wilson Castañeda, señala que el patrón en los crímenes sugiere una motivación basada en prejuicios por orientación sexual o identidad de género, lo cual debe ser investigado a fondo por la Fiscalía.
Uno de los casos más recientes fue el de Ángel Miro Guisao, asesinado en su casa en Chigorodó. Un día antes, en Medellín, fue encontrado sin vida Juan Gonzalo Henao Montoya en su vivienda en San Cristóbal. Estas muertes se suman al homicidio de Sara Millerey, crimen que ha generado fuertes críticas por el tratamiento que algunas autoridades dieron a su identidad, situación que obligó a la Alcaldía de Bello a ofrecer disculpas públicas.
Medellín concentra el mayor número de agresiones en el departamento. Según Édgar Yepes, gerente de Diversidades Sexuales de la Alcaldía, las personas con mayor visibilidad de su identidad, como mujeres trans y hombres gais con expresión de género femenina, son quienes enfrentan los mayores riesgos.
Organizaciones sociales exigen al Estado respuestas contundentes para detener esta ola de violencia y garantizar la vida y la dignidad de esta población.
