En una apuesta por fortalecer la formación práctica y los vínculos con el sector productivo, el SENA regional Quindío, a través de la Escuela Nacional para la Calidad del Cacao, consolidó una alianza estratégica con la empresa Casa Luker. Esta colaboración permitió que 30 aprendices de los programas de Control de Calidad de Alimentos, Gestión Agroempresarial y Producción Agropecuaria Ecológica, todos formados en el Centro Agroindustrial, realizaran una visita técnica a la granja cacaotera de Casa Luker, ubicada en Palestina, Caldas.
Durante la jornada, los estudiantes participaron en actividades de formación enfocadas en el cultivo de cacao, desde la selección de la semilla y la siembra, hasta técnicas de poda y procesos fitosanitarios. Además, conocieron de cerca los proyectos de impacto social y responsabilidad corporativa desarrollados por la empresa.
“El recorrido fue muy completo, tuvimos la oportunidad de entender todo el proceso del cacao, lo que nos aporta mucho a nuestra formación profesional”, comentó Santiago Restrepo Orozco, aprendiz del programa de Gestión Agroempresarial.
El propósito de esta experiencia fue no solo profundizar en el conocimiento técnico del sector cacaotero, sino también identificar oportunidades para emprendimientos sostenibles. Esta industria, en constante expansión, representa un campo de acción prometedor para los futuros profesionales.
La instructora María Fernanda Lemus destacó el valor de la experiencia: “Los aprendices pudieron observar de primera mano las tecnologías aplicadas a la producción responsable, así como las etapas del manejo poscosecha, fortaleciendo sus habilidades tanto técnicas como personales”.
La jornada fue liderada por el ingeniero Nicolás Robledo, experto en desarrollo agrícola sostenible, quien compartió sus conocimientos sobre la producción de cacao en Caldas y su impacto positivo en las comunidades productoras.
Gloria Azucena Ruiz Herrera, también instructora del SENA, resaltó el compromiso de los estudiantes: “Estas salidas son clave, especialmente ahora que muchos están por iniciar su etapa productiva. Son espacios que enriquecen su aprendizaje y los conectan directamente con el mundo laboral”.
Esta visita refuerza el compromiso del SENA con una formación integral, conectada con las necesidades del entorno y las dinámicas del sector agroindustrial.
