Un avión comercial de la aerolínea Air Panamá protagonizó un incidente el pasado viernes 16 de mayo al presentar una desviación de trayectoria al momento de tocar tierra en el aeropuerto Capitán José Ezequiel Hall, en la provincia de Bocas del Toro.
Según reportes preliminares, la aeronave, que cubría la ruta desde la Ciudad de Panamá hasta Isla Colón, experimentó dificultades al momento de su aterrizaje, terminando fuera del área designada de la pista. A bordo viajaban 38 personas, incluyendo pasajeros y tripulación, quienes fueron evacuados sin presentar lesiones, según confirmaron fuentes oficiales.
Equipos de emergencia se movilizaron rápidamente hasta el lugar, donde atendieron a los ocupantes de la aeronave como parte del protocolo de seguridad. Las condiciones meteorológicas adversas al momento del aterrizaje podrían haber influido en la maniobra, aunque las causas exactas aún están por establecerse.
La Dirección de Aeronáutica Civil informó que un equipo especializado ya se encuentra en el sitio recogiendo evidencia y entrevistando a la tripulación como parte de la investigación técnica del suceso. Mientras tanto, Air Panamá aseguró estar brindando su plena cooperación para esclarecer los hechos y tomar las medidas necesarias para evitar situaciones similares.
Este incidente ha vuelto a encender el debate sobre la infraestructura aeroportuaria en Bocas del Toro. Líderes locales, incluyendo al alcalde Mayer Mizrachi, han reiterado la necesidad urgente de modernizar el terminal aéreo y dotarlo de sistemas de aproximación más avanzados. “Bocas merece una terminal aérea moderna, con tecnología que garantice aterrizajes seguros incluso en condiciones climáticas adversas”, expresó Mizrachi en declaraciones públicas.
Mientras avanzan las investigaciones, las operaciones en el aeropuerto se mantienen con restricciones parciales, y los vuelos hacia la isla están siendo redireccionados o reprogramados.
