En un mundo cada vez más interconectado y desafiante, las instituciones de educación superior de Iberoamérica están apostando por la colaboración como motor de transformación educativa. Esta fue la principal conclusión del seminario internacional “La cooperación interuniversitaria en América Latina”, llevado a cabo en Armenia, Quindío, donde más de 4.500 asistentes entre académicos, rectores, investigadores y estudiantes debatieron sobre el papel clave de las universidades ante los cambios sociales, tecnológicos y ambientales del siglo XXI.
El encuentro, realizado en el auditorio Euclides Jaramillo Arango de la Universidad del Quindío, reunió tanto de manera presencial como virtual a representantes de instituciones educativas de países como España, Colombia, Perú, Chile, Argentina, Bolivia y Uruguay, quienes destacaron que la educación superior no puede seguir operando de forma aislada, sino que debe integrarse a través de alianzas para fomentar la innovación, la inclusión y la equidad.
Las universidades organizadoras, entre ellas la Universidad del Quindío, la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), la Universidad Tecnológica de Pereira, la Universidad de Caldas, y asociaciones como ASCUN, ACIET y el Sistema Universitario Estatal (SUE), coincidieron en que es urgente crear programas compartidos, fomentar investigaciones conjuntas y avanzar en procesos de transferencia de conocimiento entre países.
Durante la jornada inaugural, el rector de la Universidad del Quindío, Luis Fernando Polanía Obando, subrayó que “estamos en un punto de inflexión: o nos integramos para adaptarnos a un entorno en permanente cambio, o quedamos rezagados como instituciones. La cooperación no es una opción, es una necesidad”.
Por su parte, Jairo Miguel Torres Oviedo, rector de la Universidad de Córdoba y presidente de ASCUN, remarcó la importancia de un modelo universitario flexible y territorial, que incorpore tecnologías emergentes y responda a las necesidades sociales de cada país. “Estamos convencidos de que el camino hacia una educación de calidad e incluyente pasa por el trabajo conjunto. Tenemos que aprender de experiencias exitosas dentro y fuera de nuestras fronteras”, afirmó.
Desde España, Manuel Herrera, director académico de Relaciones Internacionales de UNIR, hizo un llamado a consolidar una comunidad académica transnacional: “La transformación digital, la inteligencia artificial y la necesidad de acortar brechas sociales nos obligan a colaborar. Las universidades no pueden esperar a que los cambios las alcancen: deben liderarlos”.
El seminario también abordó temas como la internacionalización de la educación, la enseñanza virtual como herramienta para democratizar el conocimiento y la importancia de la investigación científica regional como soporte para la formulación de políticas públicas.
La cita culminó con un compromiso colectivo de profundizar los vínculos interuniversitarios, explorar nuevas formas de intercambio académico y construir un sistema educativo regional que responda con pertinencia a los desafíos globales, actuando desde lo local. En palabras de uno de los participantes: “Una universidad sola puede avanzar, pero unida a otras puede transformar realidades”.
