Con capacitaciones y ruedas de negocios, Anato busca fortalecer el turismo rural en Colombia con enfoque en innovación y desarrollo comunitario

Nacional

Con el propósito de fortalecer las economías locales y potenciar la identidad regional, se viene ejecutando en distintos puntos del país un programa que combina formación especializada y promoción comercial para empresarios del sector turístico. Esta estrategia, liderada por ANATO en alianza con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Fontur, ha centrado sus esfuerzos en territorios históricamente rezagados y marcados por el conflicto armado.

Bajo una visión renovada del turismo como herramienta de transformación social, la iniciativa ha beneficiado a más de un centenar de actores locales a través de procesos de capacitación en gestión empresarial, desarrollo de experiencias con enfoque sostenible, y construcción de productos turísticos con valor diferencial. Además, se han propiciado espacios de encuentro entre operadores locales y agencias de viajes del resto del país, promoviendo encadenamientos productivos que fortalecen el tejido económico.

Las jornadas se han desarrollado en regiones estratégicas como Chocó, Guaviare, Caquetá, Putumayo y Meta, donde el turismo comunitario y de naturaleza se proyecta como una alternativa viable de crecimiento y reconciliación. En estos encuentros, se facilitaron más de 900 citas de negocios, generando oportunidades de comercialización por cerca de 3.000 millones de pesos, según reportes de los organizadores.

“El verdadero cambio no llega solo con visitantes, sino con comunidades preparadas para recibirlos y brindar experiencias memorables. Por eso trabajamos en dotar a los empresarios de herramientas prácticas y conocimientos clave para su desarrollo”, explicó uno de los voceros del proyecto.

Fontur, entidad que financia el programa con recursos públicos, indicó que se han destinado más de 740 millones de pesos para hacer posible esta fase inicial. El objetivo es avanzar hacia una oferta turística más incluyente, competitiva y adaptada a los retos actuales del mercado, con énfasis en la formalización y el empoderamiento comunitario.

Aunque esta primera etapa finalizó en el municipio de Mesetas, en el Meta, se prevé ampliar su alcance a otros destinos emergentes en los próximos meses, dada la positiva acogida entre emprendedores y actores del sector.

Desde las entidades aliadas se insiste en que el turismo debe convertirse en motor de desarrollo humano y no solo económico. “Cada capacitación, cada cita de negocios y cada alianza territorial es un paso más hacia una Colombia más visible, diversa y en paz”, concluyeron.

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